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Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana

LA GALANÍA

Yo soy la locura 2

CONCIERTO

JUEVES 1 DE SEPTIEMBRE / 20:15 h
IGLESIA DE SAN MIGUEL

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LA GALANÍA

RAQUEL ANDUEZA, soprano
PABLO PRIETO, violín
DAVID MAYORAL, percusión
MANUEL VILAS, arpa de dos órdenes
PIERRE PITZL, guitarra barroca
JESÚS FERNÁNDEZ BAENA, tiorba

Premio GEMA al Mejor Grupo de Música Barroca de 2014.
Premio GEMA al Mejor CD de 2014 por Pegaso.
Premio FestClásica 2011 por su programa y disco Yo soy la locura.

La Galanía es una de las formaciones especializadas más importantes del panorama musical español actual.  

Fundada en el año 2010 por Raquel Andueza y Jesús Fernández Baena, su objetivo es interpretar música barroca con unos cuidados principios historicistas, apostando por colaborar con los mejores músicos especializados en este repertorio, tanto españoles como de otras nacionalidades. Sus miembros forman parte de orquestas y grupos prestigiosos a nivel mundial, como Hespèrion XXI, Al Ayre Español, Orquesta Barroca de Sevilla, Private Musicke, Orchestra of the Age of the Enlightment, L’Arpeggiata, etc. Como eje central del grupo cuentan con la soprano Raquel Andueza, la cual es invitada regularmente a los auditorios y festivales más importantes del mundo.

La Galanía hizo su debut con gran éxito en la Catedral de Pamplona con el Stabat Mater de Pergolesi, y rápidamente comenzaron a estar presentes en los más prestigiosos auditorios y festivales del mundo: Madrid, Berna, Berlín, Colonia, París, Brujas, Palma de Mallorca, Moscú, Helsinki, Nueva York, San Sebastián, Innsbruck, Sevilla, Chicago, Bruselas, Girona, Lyon, Ciudad de Panamá, Palma de Mallorca, Aranjuez, Santiago de Compostela, etc.

En enero de 2011 salió a la luz su primer proyecto discográfico, Yo soy la locura, para la discográfica Anima e Corpo, álbum que desde su salida al mercado fue un éxito de crítica y ventas, y que recibió de manera unánime el premio Festclásica, otorgado por la Asociación Española de Festivales de Música Clásica. Posteriormente presentaron sus trabajos discográficos Alma MÍa —un recopilatorio de las arias de ópera y cantatas más bellas de Antonio Cesti— y Pegaso —un compendio de salmos y motetes de Tarquinio Merula—, los cuales, asimismo, están obteniendo las mejores críticas y premios de la prensa.
www.lagalania.com


 

RAQUEL ANDUEZA (soprano)

Nacida en Pamplona, inicia su formación musical a los seis años. Posteriormente, becada por el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Londres, amplía estudios en la Guildhall Shool of Music and Drama de Londres, donde obtiene el Bachelor of Music con mención honorífica y recibe el premio School Singing Prize. Poco más tarde conoce al maestro Richard Levitt, quien ha sido su referente hasta el presente.

En 2010 funda, junto al tiorbista Jesús Fernández Baena, el grupo La Galanía, siendo galardonados en 2014 como Mejor Grupo Barroco por la Asociación de Grupos Españoles de Música Antigua.

Actúa como solista en los principales festivales y auditorios de todo el mundo (París, Madrid, Barcelona, Bruselas, Utrecht, Nueva York, Praga, Frankfurt, Bucarest, Tokio, Viena, México, Nápoles, Granada, Minneapolis, Berna, Panamá, Chicago, Londres, Hong Kong, Moscú, Bogotá, etc), y en 2012 hace su debut en el neoyorquino Carnegie Hall y en los Proms londinenses.

Ha sido dirigida por directores como William Christie, Fabio Biondi, Emilio Moreno, Pablo Heras-Casado, Jacques Ogg, Monica Huggett, Eduardo López-Banzo, Christina Pluhar, Richard Egarr, Ottavio Dantone, Christian Curnyn, Sir Colin Davis, José Ramón Encinar, etc.

Raquel es invitada para impartir cursos de canto en el Teatro Real de Madrid, así como en las universidades de Burgos y Alcalá de Henares y en el AMUZ de Amberes.
Asimismo, colabora en bandas sonoras de películas, cortometrajes y series de televisión, como Exodus (Ridley Scott, 2014), Carlos (TVE1, Oriol Ferrer, 2015), Isabel (TVE1, Javier Olivares, 2012), Atraco (Eduard Cortés, 2012), Tous les soleils (Philippe Claudel, 2011), Disección de una tormenta (Julio Soto Gúrpide, 2010). Y ha puesto, junto a La Galanía, la voz al último anuncio de televisión de la firma Loewe.

Ha realizado grabaciones para sellos discográficos como Warner Classics, Virgin Classics, Glossa, K617, NB Musika, Accentus, OBS Prometeo y Zig-Zag Territoires. En 2011 crea su propio sello discográfico, Anima e Corpo, cuyas cinco grabaciones (Yo soy la locura, In Paradiso, Alma Mía, Pegaso y Yo soy la locura 2) han recibido las mejores críticas y premios de la prensa especializada.
www.raquelandueza.com

 
PROGRAMA

YO SOY LA LOCURA 2

YO SOY LA LOCURA Henry du Bailly (?-1637)
(G. Bataille, 1614)

CON ESPERANZAS ESPERO Anónimo (siglo XVII)
(Publicado in Angello Notari, 1566 - 1663)
('Prime Musiche Nuove', Londres, 1613)

TRES NIÑAS ME DAN ENOJOS Anónimo (siglo XVII)
(Amor incierto) (Scherzi Amorosi, G. Steffani, Venecia 1622)

SÉ QUE ME MUERO  Jean-Baptiste Lully (1632-1687)

IMPOSSIBLES Santiago de Murcia (1673 – 1739) /impro.
(Códice Saldívar)

DE MIS TORMENTOS Y ENOJOS Anónimo (siglo XVII)
(Ojos en mirar dañosos) ('Scherzi Amorosi', G. Steffani, Venecia 1622)

CRÉDITO ES DE MI DECORO Juan Hidalgo (1614 - 1685)
('Pico y Canente', 1656)

SI QUERÉIS QUE OS ENRAME Luis de Briceño (fl. 1610s-1630s)
('Método Mui Facilissimo', París, 1626)

ZARABANDA DEL CATÁLOGO Reconstrucción: Álvaro Torrente (b. 1961)
Texto: Anónimo

MARIONAS L. Ruiz de Ribayaz / Gaspar Sanz
(1626-1667) (1640 – 1710)

¿QUIÉN MENOSCABA MIS BIENES? Anónimo (siglo XVII)
(Pruebas de amor incierto) (Texto: Miguel de Cervantes, 1547 - 1616)
('Scherzi Amorosi', G. Steffani, Venezia 1622)

YA NO LES PIENSO PEDIR Anónimo (siglo XVII)
(Texto: Calderón de la Barca, 1600 -1681)
('Andrómeda y Perseo', Madrid 1653)

PASACALLE Anónimo (siglo XVII)
(ms. RAE)

JÁCARA DE LA TRENA Reconstrucción: Álvaro Torrente (b. 1961)
Texto: Francisco de Quevedo (1580 - 1645)

NOTAS AL PROGRAMA

Perlas de un siglo ternario

Este programa continúa la exploración de la monodia barroca española, iniciada por La Galanía en el programa y disco Yo soy la locura, con una escogida selección de perlas, tanto salvajes como cultivadas, de ese siglo aún poco conocido en lo musical como es el seiscientos hispano. La imagen que a primera vista nos ofrecen las fuentes musicales es de un predominio absoluto de la polifonía en la primera mitad y un tímido surgimiento de la monodia a partir del ecuador de la centuria, como eco tardío de la revolución de la famosa camerata del conde Bardi. En contraste, los testimonios históricos confirman que la monodia acompañada era la forma predilecta de canto cultivada por la mayoría de la población hispana. Si a finales del siglo XVI se asociaba a la gente vulgar —Sánchez de Lima escribe en 1580 que “todo lo que agora se usa de cantar y tañer es a lo rasgado y ninguna cosa se canta ni tañe de sentido”— este desprecio se fue desvaneciendo, como sugiere la Histoire de la musique de Bonnet-Bourdelot (1715) cuando sostiene que “hay pocas naciones que tengan más pasión por la música que los españoles, ya que apenas hay quien no sepa tocar un poco la guitarra o el arpa” y “hay pocos españoles y españolas de distinción que no sepan acompañar sus voces con estos instrumentos”.

El desarrollo de este tipo de canto corre parejo a una verdadera revolución poética que se inicia en las últimas dos décadas del siglo XVI, en la que una generación de jóvenes poetas, juerguistas, mujeriegos, aficionados a cantar, bailar e improvisar versos, adoptaron modelos tradicionales de la poesía española para crear lo que se conoce como el “romance nuevo”, expresión que conserva de la tradición poco más que las formas estróficas mientras incorpora nuevas temáticas amorosas y pastoriles, nuevos lenguajes y recursos retóricos. Los cuadernos de romances, letrillas y seguidillas circularon a velocidad de vértigo, pero más rápida aún fue la transmisión cantada, llegando a traspasar fronteras y convirtiéndose en uno de los entretenimientos preferidos de las élites cortesanas en Francia e Italia, como enseguida veremos. Si hay un rasgo que caracteriza musicalmente esta etapa es el uso del compás ternario con abundantes hemiolas, que se convirtió en rasgo propio de la música española del Barroco frente  al predominio absoluto del binario en la anterior centuria. Como muestra, solamente una de las composiciones de este disco está en compás binario y es la única inspirada en modelos italianos.

Paralelamente, la reflexión sobre las pasiones del alma y sus efectos se convirtió en una preocupación central de filósofos y creadores durante el siglo XVII. La locura, real o fingida, fue uno de los recursos más atractivos en la literatura y la música, no solo porque permitía justificar comportamientos socialmente anómalos y presentar la realidad desde perspectivas que de otro modo no se hubieran consentido, sino también porque posibilitaba la exploración en un mismo personaje de un abanico de pasiones que no hubieran resultado verosímiles en una persona cuerda. Locura es el pretexto que sirve para escribir la obra maestra de Cervantes, pero también uno de los topoi en la Commedia dell’Arte que pronto pasaría a la ópera.

Precisamente en el Quijote, el joven Cardenio entretiene sus cuitas cantando dulce y regaladamente en las quebradas de Sierra Morena poemas como "¿Quién menoscaba mis bienes?", en el que concluye que el único remedio al mal de amores es precisamente la locura. No se hay más rastro musical de este ovillejo —estrofa inventada por el propio Cervantes— que una antología de Scherzi amorosi publicada en Venecia por Giovanni Stefani en 1622, pero desconocemos si su música fue creación de algún italiano o una de tantas canciones españolas que migraron a Italia. De la misma “raccolta di canzonette” proceden otras dos obras anónimas de este disco, De mis tormentos y enojos y Tres niñas me dan enojos, que ya circulaba por el norte de Italia hacia 1590, como testimonian varios manuscritos poéticos copiados en entornos aristocráticos. Es bastante probable que la labor de Stefani fuera recoger en partitura la melodía y el acompañamiento en alfabetto per la chitarra alla spagnola de canciones que gozaban de popularidad en su entorno, pudiendo ser considerado un recopilador avant la lettre de tradiciones orales que si no se hubieran perdido. De manera parecida, la melodía de Con esperanzas espero procede de un impreso londinense de 1613 realizado por el italiano Angelo Notari, quien bien pudo haberla traído de su tierra, porque el poema se conserva igualmente en varios manuscritos italianos, o bien haberla escuchado en el entorno diplomático del Conde de Gondomar, a quien prestó eficaces servicios como cantor y espía.

Dos de las canciones proceden de sendas comedias de mediados de siglo, una de las épocas de mayor experimentación en la música teatral española por influencia de los italianos Giulio Rospigliosi y Baccio del Bianco. La obra de Calderón Andrómeda y Perseo (1654) supuso un intento destacado de adoptar en España algunas convenciones de la ópera italiana, de la mano de un compositor anónimo que bien pudo haber sido Juan Hidalgo. En ella, los dioses inducen a Perseo al sueño para que pueda visualizar su origen: ve a una joven Danae prisionera por su propio padre y la llegada de Júpiter transformado en lluvia dorada. Muy verosímilmente, por tratarse de una escena situada en el pasado, Danae canta el estribillo de un tono humano compuesto por Juan Blas de Castro varias décadas atrás, Ya no les pienso pedir, que refleja a la perfección el ánimo turbado de la pobre princesa. Dos años más tarde Hidalgo colaboró en la comedia Pico y Canente de Luis de Ulloa, de la que se conserva el delicado lamento de la apesadumbrada Canente, que decide desaparecer, evaporarse, desvanecerse, ante la imposibilidad de recuperar a su amado Pico Laurente. Para ello Hidalgo compone, por sugerencia de Baccio del Bianco, el lamento Crédito es de mi decoro, que sabemos fue interpretado por la actriz Luisa Romero, “celebrada música por los recitativos, que los cantó con primor”. De inspiración italiana, el tono transmite mediante cromatismos, disonancias, pausas y saltos melódicos inesperados, la mortal agonía del personaje.

El disco también incluye varios bailes, algunos cantados y otros instrumentales, de los muchos que se inventaron en España en los Siglos de Oro. La mayoría eran poemas que se entonaban sobre patrones rítmicos y armónicos característicos cuyas melodías rara vez se escribían porque todos las conocían, y muchos se convirtieron posteriormente en la base para composiciones o improvisaciones instrumentales, llegando algunos, como la zarabanda o la chacona, a traspasar fronteras y convertirse en elementos esenciales de la música barroca europea. Las versiones que se recogen en esta grabación son reconstrucciones basadas tanto en los patrones métricos de los versos como en los esquemas armónicos propios de cada baile, normalmente una sucesión de pocos acordes. Si queréis que os enrame la puerta procede de un pequeño librito de poemas con indicaciones de acompañamiento publicado por Luis de Briceño en París en 1623, la mayoría de los cuales son precisamente bailes cantados, pero el mismo texto también se recoge en un buen número de manuscritos copiados en Italia, lo que atestigua su gran popularidad. Se trata de una folía, baile popular de origen portugués cuyo nombre evoca precisamente la locura que caracterizaba a sus intérpretes y que acabaría teniendo enorme difusión por toda Europa. El texto de la Zarabanda del catálogo se conserva en un manuscrito copiado en Madrid en 1589 por un italiano de origen español que refleja con bastante claridad la profusión de poesía erótica que se cultivaba en aquellos tiempos. Este “endemoniado son”, como lo calificaría Cervantes, narra el variado gusto por todo tipo de mujeres de una suerte de galán tabernario, describiendo con alusiones no siempre veladas sus atributos y habilidades sexuales, por lo que se comprende un moralista de la talla del padre Mariana la censurara por ser “un baile y cantar tan lascivo en las palabras, tan feo en los meneos, que basta para pegar fuego aún a las personas más honestas”.  La que hemos llamado Jácara de la Trena es el primero de los romances de temática hampesca que escribió Quevedo hacia 1610, en la que un maleante llamado Escarramán escribe una carta a su amada La Méndez en lenguaje de germanía —la jerga de los delincuentes de los Siglos de Oro— para narrarle las desafortunadas peripecias que le han llevado a la cárcel y pronto a las galeras o a la horca. El característico tetracordo descendente del bajo y el variado juego rítmico sobre un patrón rico en hemiolas son rasgos que perdurarán durante siglos, hasta el punto de ser considerados en la actualidad como idiosincrásicos de la música española.

Numerosas versiones instrumentales de bailes para guitarra o arpa aparecen recogidos en las colecciones impresas de Gaspar Sanz, Lucas Ruiz de Ribayaz, Francisco Gerau o Santiago de Murcia a partir del último cuarto de siglo, varias décadas después de su época de florecimiento y podrían considerarse como la plasmación escrita de formas de improvisación sobre los bajos armónicos característicos de cada baile. En esa línea, los impossibles y marionas de este disco son improvisaciones inspiradas en las versiones escritas que han llegado hasta nosotros. Por su parte, el curioso pasacalle procede del manuscrito español más antiguo con música para violín, conservado actualmente en la Real Academia Española, y se caracteriza por sus abundantes cromatismos, disonancias y utilizar melódicamente el segundo grado rebajado, lo que le da una sonoridad muy singular e inesperada.

— Álvaro Torrente

 

 

 

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